Ayer empezamos a ver la séptima temporada de 24, aprovechando que era el cumpleaños de mi mujer.
Hace ya tanto tiempo que acabamos de ver la sexta que casi se me había olvidado el frenético ritmo que tiene, y que te mantiene durante 40 minutos pegado a la pantalla y casi levitando sobre el sillón.
Esta temporada retoma los hechos unos meses después de donde se queda el capítulo-película 24: Redemption. Lo único que puedo decir es que la acción está garantizada, hay sorpresas, viejas y nuevas. La dinámica de la serie sigue siendo la misma, al menos en este primer capítulo. Algo que me llamó la atención es que se ha retomado un elemento de la primera temporada que no se volvió a repetir: el modo tiempo real, el famoso “Events occur in real time”, tan inquietante. Aparte de esto, lo único que puedo contar sin spoilers es que Jack Bauer sigue protagonizando la serie, y que sigue siendo interpretado por Kiefer Sutherland, cosa que no se puede decir de otros héroes. Y como diría Mayra… hasta aquí puedo leer.
El mundo de 24
Para los que no hayan visto nunca la serie, decir que 24 narra la lucha antiterrorista que desempeña la Unidad Anti Terrorista (la UAT en castellano, la CTU en versión original) del Departamento de Defensa de los Estados Unidos. Jack Bauer es un agente de la UAT y es una mezcla entre James Bond e Indiana Jones, pero con recursos tecnológicos muy avanzados. Las diferentes tramas son intrincados intereses políticos y económicos que revierten en alguna amenaza para la seguridad nacional. Jack emplea todos sus recursos, a veces de dudosa legalidad, para detener estos ataques.
El punto más notorio de esta serie es el factor tiempo real: cada temporada consta de 24 episodios, y cada episodio narra los eventos que suceden en una hora. Cada capítulo comienza con la frase: “the following takes place between 6:00PM and 7:00PM”, por ejemplo. Así, una temporada completa cuenta los sucesos de un día completo. Varias historias transcurren en paralelo, y cada cierto tiempo, se muestran en pantalla tres o cuatro marcos en los que se ve lo que sucede en cada historia a la vez, con el reloj abajo mostrando el tiempo corriendo. La tensión es siempre muy alta, y cada capítulo acaba con un punto de inflexión que te obliga a ver un nuevo episodio. ¿podrás contenerte y apagar la tele?
Sin embargo, en mi opinión no es sólo esto lo que hace a esta serie extraordinaria. Las historias son -dentro de la ficción-, bastante creíbles, las tramas políticas están llenas de sorpresas, los malos a veces no son tan malos y a los buenos les pasa lo mismo: los caracteres son bastante realistas, y reflejan en muchas ocasiones las miserias humanas, así como las luchas internas que tienen los personajes. Llegas realmente a odiar y a idolatrar a algunos personajes, te encariñas con ellos, los sientes propios, cercanos.
Los elementos tecnológicos son bastante creíbles, y van evolucionando en cada temporada. Podemos ver handhelds de Palm, teléfonos Nokia, sistemas de comunicación Cisco. Se habla de routers, de protocolos de encriptación, de sockets, de hackers, de telecomunicaciones, etc., pero todo dentro de los límites de lo posible.
El tratamiento de la cámara es increíblemente eficaz, la música ambienta a la perfección y la tonalidad cromática que envuelve todo crea una atmósfera perfecta.
¿Ya os había dicho que es mi serie de TV favorita?
