
Busque, compare...
El otro día, en la ducha, andaba pensando en cómo funciona el asunto de las marcas, los precios y la calidad. El resultado de mis elucubraciones es, como no podría ser de otr manera, que todo se rige por unos parámetros bastante constantes, que se repiten en muchos de los ámbitos en los que nos movemos normalmente.
Me vino este tema a la cabeza porque hace poco, charlando con unos amigos, estábamos comentando que, mientras hace años nos comprábamos ropa de mala calidad, ahora que tenemos algo más de liquidez nos podemos permitir comprar ropa más cara. La pregunta es: ¿que sea más cara significa que sea mejor? La respuesta rápida es que no. La respuesta detallada es que no necesariamente, pero que es más probable que si es cara sea mejor.
Un caso evidente que he comentado varias veces con amigos es el de las camisas. Una camisa de H&M (Hambre y Miseria) puede ser muy bonita y tiene un precio asequible. En cambio, una camisa de Polo es igual o más bonita, pero cuesta cuatro veces más. Es exagerado, ¿no? O al menos eso es lo que parece. Pero no, no es exagerado porque la calidad es realmente muy superior. Tengo camisas de Polo que llevo años y años poniéndome y siguen como nuevas, con el color y la forma intactos, sin signos de desgaste tras muchos lavados y planchados, mientras que las de H&M apenas duran una temporada antes de empezar a deteriorarse.
Algo parecido ocurre con los muebles de Ikea: son bonitos, son económicos, pero son malos. Por mucho que digan que son muy resistentes en la publicidad, es simplemente mentira. Las sillas pierden el color enseguida, los chapados se levantan a la mínima, los materiales son cutres. En cambio, si encargas a un buen carpintero que te fabrique unas buenas sillas, verás que no tienen nada que ver.
No digo con esto que sólo haya que comprar cosas caras. No, en casa tenemos muchos muebles y accesorios de Ikea, tengo ropa de Tex (aka Carrefour) y H&M y estoy satisfecho. Porque sé que eso es lo que quería o necesitaba.
En el caso de los muebles ya sé que no me van a durar muchos años, pero son útiles; por ejemplo, si necesitas una mesa de comedor pero no te has enamorado aún de una, no puedes ir y comprarte cualquiera, porque la vas a ver todos los días y, como se suele decir, te la vas a comer con patatas. Por eso es mejor que te compres una en Ikea que no desentone mucho con tu estilo por 30€ y vayas tirando hasta que veas tu mesa-media-naranja.
A lo que voy. En el tema de las compras hay tres factores que todo el mundo conoce muy bien: Bueno | Bonito | Barato, las tres B. El problema es que las tres cosas juntas no existen, y al ir de compras hay que renunciar (al menos) a una de ellas. Para ilustrar esto, veamos cómo evalúan estas variables para unas cuantas marcas muy conocidas:
| Marca | Buena | Bonita | Barata |
|---|---|---|---|
| Ikea | 2 | 8 | 9 |
| Zara | 3 | 8 | 7 |
| Rolex | 9 | 9 | 1 |
| Lidl | 6 | 2 | 9 |
| Mercadona | 7 | 5 | 7 |
| Loewe (ropa) | 9 | 9 | 0 |
Como se puede ver, la suma de las filas es más o menos constante. Eso indica una relación razonable. Por ejemplo, Rolex y Mercadona puntúan igual, lo mismo que Zara y Loewe. Sin embargo, hay varios datos que no estoy teniendo en cuenta en esta ultra-simplificada versión de los hechos; así, mientras que la calidad y el diseño pueden mejorar hasta un cierto límite (una bolsa de patatas puede ser mala, buena, excelente, soberbia, exquisita, pero poco más), el precio de una marca puede incrementarse ad infinitum. En este caso, podríamos equilibrar la balanza adjudicando valores negativos a la tercera columna, aunque sería difícil determinar tales valores. En realidad, todos estos valores son bastante arbitrarios, pues es difícil determinar, por ejemplo, el nivel de “bonito” que tiene una marca. Sin embargo, creo que está claro lo que quiero decir.
A donde quiero llegar es a esta pregunta: ¿es mejor la marca X que la marca Y? Pues depende de cada uno y de lo que valore más, pero mi opinion es que, siempre que sea posible, es mejor invertir en bueno y bonito que en barato. Como dice siempre mi tío Miguel, saber comprar es prosperar.