He leído en los periódicos estos días, con sorpresa y pena, la sentencia contra los administradores de The Pirate Bay por su supuesto delito de fomento de la piratería. Bueno, aparte de la bandera que enarbolan en su sitio web, no creo que sean más piratas que cualquiera de los que lee esto.
Leo también cómo los directivos de la SGAE danzan alrededor de la pira en la que arden los torrents que había en la página de The Pirate Bay, embriagados por la victoria en la batalla, que no es suya pero como tal la venden. Y entre piras y pirates, también veo la sombra de la mismísima ministra Sindes-cargas, perfilándose contra las llamas, con no menos de 24.000 detractores en Facebook pidiendo que se las pire: Sindes, ¡pírate, por favor!, no esperes a que te obliguen a pirarte, como a tu predecesor.
Pero la realidad es que en la pira de torrents no hay ningún torrent. Sólo cabezas de turco. O mejor dicho, de sueco. Porque los reos resulta que son de allí, y los jueces de su país han decidido dar un escarmiento a los forajidos digitales para aplacar las iras de los estudios universales y de sus acólitos, entre los que se encuentran nuestros ministros, presidentes, ramoncines, y también esta cándida oposición que tenemos. No hay torrents en la pira porque lo que mucha gente ignora (gracias a Dios, cada vez menos) es que no hay delito en The Pirate Bay. No hay delito en compartir enlaces ni archivos torrent -que no son sino un tipo de enlaces más elocuentes. No se puede responsabilizar a nadie de lo que hay al otro lado de un enlace o de un torrent, ni de todo lo que está en los equipos de usuarios individuales. Y no hay delito en descargarse contenido ni de la mula ni del torrente, pues ni la mula ni el torrente tienen contenido protegido; sólo los usuarios, las dos pes del P2P, aportan el material. ¿Nos van a mandar a todos a la cárcel a hacer compañía a Los amigos de Peter Sunde?
Lo que pasa, como no nos cansaremos de decir, es que lo que los políticos no entienden aún sí que lo han comprendido los internautas. Que la fuente de negocios no está ya en imprimir CDs, ponerles una caja y un libreto y venderlos en la fnac. Que el mundo está cambiando. No, que el mundo ya ha cambiado. El pastel se ha acabado, no queráis vender las migas porque no os las vamos a comprar.
Ana Belén, Víctor Manuel, Teddy, Ramoncín,… ¿os acordáis de esto?:
Los tiempos cambian, y usted
lo malo es que no lo ve.
Ya no hay quien pueda
parar la rueda.
Tags: bittorrent, descargas, internet, sgae

Cuanta razón tienes Fer. Es una cuestión de que no quieren adaptarse a las nuevas tendencias, ya que en ellas, no tienen millones y millones de € que robar. Si me permites la expresión, la SGAE es una mafia como la copa de un pino
Joselite, te permito la expresión. Me ha encantado tu post sobre tu día nefasto, y la comparativa de delitos.